La Academia Nacional de Pediatría en EEUU recomienda que el tiempo de exposición a pantallas de tabletas, computadoras o teléfonos en niños entre dos y cinco años no sea mayor a 2 horas.
Los circuitos de nuestro cerebro se desarrollan siguiendo un programa genético para su funcionamiento básico, pero, de manera relevante, se van estructurando a sí mismos dependiendo de las influencias e información que manejan a lo largo de la vida, sobre todo en los momentos críticos del desarrollo, los cuales para una civilización tan compleja como la actual, los podemos considerar entre los 0 y los 25 años, que es el tiempo promedio en que un ser humano nace, se desarrolla biológica, social, cultural, profesional y económicamente para poder establecerse en el mundo como una entidad independiente a su familia con todos los elementos necesarios para poder retornar a la realidad lo que ha recibido y poder formar su propia familia.
Uno de los grandes problemas actuales con las enfermedades metabólicas es que no se nos enseña a alimentarnos en forma apropiada y a tener un estilo de vida activo, adecuado para nuestras habilidades y capacidades físicas; utilizando este aprendizaje, es claro que tampoco se nos enseña a utilizar apropiadamente los medios digitales. Nuestra civilización da por supuesto que se trata de situaciones que debemos normalizar en la realidad y nos deja a libre albedrío su adopción y manejo, con los resultados que son evidentes a la vista.
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) como las conocemos es español o ITs (Information Technologies), como se conocen en inglés, son una parte muy importante de nuestras vidas, pero están evolucionando más en un sentido operacional (resolviendo necesidades de procesamiento de información) y comercial (constituyendo cadenas de valor), no están evolucionando para reforzar, para bien, los períodos críticos de desarrollo humano, es decir, no se están adaptando, como debieran, a su principal usuario: el ser humano en sus diferentes fases de desarrollo, desde el nacimiento hasta la muerte.
La misma computadora, tableta o teléfono, con diferentes sistemas operativos y capacidades, se usa en la escuela en cualquier nivel, en la empresa, en la oficina y en cualquier lugar, ¿cuándo habíamos visto ropa, transportes, alimentos, medicamentos u otros bienes que no se adaptaran al cliente que van a servir? Con la TICs, somo los humanos quienes nos debemos adaptar a los elementos físicos (hardware) y programáticos (software) conforme los van evolucionando y eso está generando problemas diversos en la salud mental de los diferentes grupos de edad, aunque aún no se describen patologías específicas, me permito sugerir varios signos que deben alertarnos de un uso de TICs que tiene la potencialidad de producir una patología:
- Descuidar otras actividades importantes, tales como el contacto con la familia, las relaciones sociales, el estudio o el cuidado de la salud.
- Cuando familiares cercanos expresen quejas por su uso del internet.
- Pensar en la red continuamente aun y cuando no se está conectado y molestarse en forma exagerada ante una conexión que falla o es lenta.
- No percatarse del tiempo de uso.
- Cuando deja de ser honesto con el tiempo real que se está conectado o en videojuegos.
- Un consumo alto de tiempo en internet y alejarse socialmente, estar irritable y bajar el rendimiento en los estudios o el trabajo.
- Disminuir el tiempo de descanso por estar conectado a la red.
- Nomofobia: se deriva de las palabras “no”, “móvil” y “fobia”, el usuario presenta angustia por no poder usar el celular, desde una leve sensación de incomodidad hasta un ataque de ansiedad.
