Recientemente la colaboración entre la Universidad de Oxford y Astra Zeneca, también inglesa, anunciaron que tendrán su información de desarrollo clínico Fase 3 de la vacuna que están desarrollando para noviembre próximo. Hace unos meses la esperábamos para septiembre, pero será en noviembre que la presentarán a la agencia reguladora en el Reino Unido para que sea analizada y aprobada en el caso de que sea eficaz y segura. En este caso, esto significa que no produzca eventos adversos de importancia y que genere una respuesta inmunológica en los vacunados, es decir, anticuerpos IgM (temporales, en lo que se llama “reacción humoral”) y anticuerpos IgG (de largo plazo, en lo que se llama ”respuesta celular”, es decir, que nuestros linfocitos T, que son parte de las células encargadas de la respuesta inmunológica, aprenden a producir estos anticuerpos en un plazo que aún no conocemos, pero más allá de las semanas que duran los anticuerpos de IgM). En la epidemia de SARS, dichos anticuerpos duraban hasta dos años, estamos por ver cuánto durarán en la inmunización contra el SARS-CoV2. En el protocolo clínico, esta vacuna se aplica en dos dosis, con espaciamiento de un mes, debemos suponer que no será una sola dosis entonces.
Para los fines de registros y de mención en los procesos de los protocolos, todos los fármacos en estudio reciben un acrónimo, es decir, un nombre generado a partir de dos o más palabras; en este caso, es ChAd0x1nCoV-19, en inglés; Ch por Chimpanzee, ya que fue estudiado en estos monos de la especie Rhesus en quienes previno la neumonía por COVID-19; Ad por Adenovirus, que tiene la misma construcción en ambos idiomas y es debido a que esta plataforma de vacunas usa como vector (es decir vehículo) a un Adenovirus genéticamente modificado para que no intente reproducirse una vez inoculado y que lleva incluido un gen del SARS-CoV2, específicamente el que codifica la producción de la espiga (spike en inglés) que usa para penetrar a las células. Este grupo en Oxford ha desarrollado una plataforma de vacunas basadas en vectores de Adenovirus no replicante a partir de la pandemia por SARS y tiene varios de estos vectores, de ahí el x1 en el acrónimo, dado que están usando el vector número 1. Al SARS-CoV2 se le llama también el nuevo virus (“novel virus” en inglés), de ahí la “n” y CoV-19 por la enfermedad que causa. Así, a través del acrónimo hemos dado un recorrido a la historia de esta plataforma de desarrollo clínico y sus etapas in vitro, es decir, en cultivos celulares y en su experimentación animal; de ahí, recordemos, se pasan a las Fases 1,2 y 3 de desarrollo clínico en humanos y todos esperamos con ansia los resultados de la Fase 3 en noviembre.
Dicho lo anterior, es digno de mención la colaboración del Sector Privado que han realizado la Fundación Carlos Slim, Astra Zeneca, Laboratorios Liomont México y Laboratorios mAbxience en Argentina, para la elaboración del principio activo de la vacuna en Argentina; el terminado del producto (estabilización, excipiente y envasado) y la distribución a toda Latinoamérica desde México entre 150 y 250 millones de dosis de la vacuna. Todo anterior se da en la suposición evaluada de que la vacuna saldrá positiva en noviembre, a esto es lo que se llama “capital de riesgo”, es decir, es el tipo de inversión en incertidumbre en el que la Industria Farmacéutica trabaja tradicionalmente, con la nota adicional de que el costo de cada dosis será prácticamente el costo de producción, lo que significa, un esfuerzo privado que busa el beneficio común y solo el beneficio común. Se habla de un periodo de seis meses, así que al menos tenemos ya un periodo cuantificable para seguir en el proceso preventivo y empezar a planear la postpandemia.
Una colaboración así es el equivalente histórico de lo que se ha dado cuando el inicio de la producción industrial de insulina, de penicilina, de vacuna contra la poliomielitis o el sarampión, estamos siendo testigos de una colaboración sin precedentes entre la Academia y la Industria Farmacéutica en favor de la humanidad.
Ahora queda a los gobiernos y las autoridades regulatorias de nuestros países el actuar con una eficiencia equivalente y hacer expeditos los procesos necesarios para llevar estas vacunas a las personas y poder pasar a la etapa de postpandemia que tanto anhelamos todos.
Por supuesto que más vacunas siguen a ChAd0x1nCoV-19, así que en el 2021 tendremos más alternativas que podremos analizar cuando lleguen a su momento.
Por cierto, el acrónimo que Astra Zeneca usa para esta vacuna es AZD1222, pero no tiene la capacidad de comunicación del que ya hemos analizado en detalle.
Empezamos a ver una luz al final del tunel, la Ciencia y el Sector Privado están dando color a la esperanza, vamos a seguir disertando sobre este tema en las siguientes Entregas.
Les deseo una excelente semana, saludo cordial a tod@s, HD.
