Quien suponga que con hacer mejor lo que estábamos haciendo antes de esta pandemia o que debemos mejorar las reglas ya existentes, no está entendiendo la enseñanza más importante de la dolorosa experiencia de aprendizaje que estamos viviendo como humanidad.
Nuestras aparentes seguridades económicas, políticas, sociales, sanitarias, médicas y demás han sido puestas a temblar y en muchos casos han sido derrumbadas por el desafío biológico de selección natural que ha implicado la aparición de una nueva especie de virus, dejando clara la fragilidad de todas las estructuras que hemos construido como humanidad.
No es visible aún hacia dónde van a caminar los sistemas económicos y sociales que dan forma y estructura a nuestro mundo ahora que están expuestos en todas sus vulnerabilidades y se fuerzan y se mueven sobre su propio eje para subsistir y no desaparecer en forma estrepitosa; es claro que la creatividad con la que se reinventen o cambien será la variable que establezca la diferencia de los sistemas que pervivan y cuáles desaparezcan.
Llevadas las anteriores reflexiones a nivel individual, nos conduce a disertar sobre el proceso de creatividad en nuestra vida diaria. Había mencionado en la Entrega anterior a la Oportunidad, a salirnos de la Zona de Confort, a la Consistencia y a la Pasión como las fases básicas del proceso para la creatividad individual. Ahora quiero extenderme sobre los elementos que todas las personas tenemos para que ese proceso mencionado tenga substancia.
- Empecemos por el conocimiento y experiencia que cada quien tiene, en esos campos debemos pensar nuestras ideas creativas, siempre tendremos una mejor alternativa en áreas que son conocidas, así que es importante revisar en nuestro entrenamiento profesional, nuestras capacidades y habilidades para discernir en dónde tenemos esa área de experiencia en la que las probabilidades están a nuestro favor para poder crear. Para ello, la inmersión y el esfuerzo de búsqueda en nuestro conocimiento y experiencia deben ser máximos, es decir, debemos “exprimirlos” para poder encontrar esos resquicios de la realidad en donde nuestra creatividad puede aportar mucho. Se debe perseverar, porque el resultado no es inmediato ni sencillo, implica un gran esfuerzo y tiempo para rumiar todas las variables y poder encontrar la nueva combinación que vendrá a innovar creativamente.
- Continuemos con la imaginación y la intuición al servicio de ese conocimiento y experiencia; son dos capacidades innatas y que además son desarrollables a lo largo de la vida; debemos echarlas a andar en estos tiempos de Oportunidad. Imaginar hasta la transgresión de la realidad lo necesario para criticarla y plantear alguna forma en la que puede modificarse para crecer, empezando por nuestra realidad individual o familiar. La intuición es necesaria para discernir cuáles de esas ideas, derivadas de la imaginación, pueden llevarse a cabo en forma realista y sustentable para enfocar en ellas esfuerzos y recursos. Otra forma de referirse a ello es utilizar nuestro “sentido común educado”, recordemos que estamos en el escenario de una “área de oportunidad”.
- Trabajar con “lo relevante”, lo que realmente importa, es decir, aquello que va a significar para cada uno de nosotros un cambio práctico, útil y satisfactorio, la “batalla” que realmente vale la pena pelear. Innovar con creatividad no quiere decir que vamos a cambiar el mundo, quiere decir que vamos a cambiar una parte de nuestro entorno a través de la utilización inteligente de nuestros recursos y que vamos a aprender de ese proceso, para seguirlo haciendo en forma consistente e ir logrando, en el tiempo, más y más cambios, unos pequeños y otros grandes, pero siempre en un proceso de avance y mejoría.
- Siempre llevar a cabo todo lo anterior con una actitud paciente de observación y escucha. La creatividad necesita ejemplos, referentes, experiencias que otros han tenido en los mismos campos que queremos abordar. La creatividad no se genera de la nada, siempre debe dar cabida a otros, los consideremos pares o no, lo importante es que tengan algo que enseñarnos para nuestro propio proceso, la creatividad no es solo Yo, siempre serán los Demás también, siempre es multidimensional. Así que cuando queremos dar una solución creativa a un problema, vale la pena ver alrededor y preguntar la forma en que otros han encontrado soluciones.
Los dejo con estas reflexiones en abstracto para esta semana y continuaremos disertando sobre el tema para llevarlo a un sentido práctico. Que tengan una excelente y productiva semana, saludo cordial a tod@s, HD.
