En nuestra anterior Entrega, disertamos sobre cuatro puntos básicos para entender mejor el funcionamiento de las Redes Sociales, hablamos sobre el Número Crítico, que permite la multiplicación de un mensaje hasta convertirlo en “Tendencia”; la competencia de las diferentes Redes Sociales por la atención de los usuarios; empezamos a hablar de la Psicología de Masas y de la Creciente Cantidad de Contenido Falso en dichas Redes.
Los cuatro temas nos permitirán extendernos en conceptos esenciales para ubicarnos en un mundo al que las Redes Sociales dan forma y condicionan en muchos sentidos.
Esta semana tocaremos el tema del contenido falseado y prefiero comenzar por él, pues nos permitirá una reflexión profunda sobre la naturaleza humana. Desde su inicio, la World Wide Web (www.), es decir el Internet, fue generado con protocolos que permitieran libre acceso a todo aquel contenido que fuera producido y subido para ser transmitido a su través, siempre confiando en la buena voluntad e intenciones de las personas que así lo hicieran; esta confianza básica en la naturaleza humana está en el contexto de lo que vemos que sucede con todo lo que se transmite por Internet, en donde podemos encontrar lo más excelso de la creatividad humana, como lo más abyecto y patológico que sea posible imaginar. Siendo un producto humano, la Internet se caracteriza por tener nuestras dimensiones positivas y negativas, por lo que es importante, al igual que en la vida cotidiana, discernir por lo correcto; pero el problema se complica cuando a la ecuación se agrega que en Redes Sociales frecuentemente se suben contenidos falsos en forma intencional, es decir, se manipula el contenido con un propósito de beneficio que solamente entiende el que lo realiza y cada vez hacen que más personas entren en esas trampas. En general, el mecanismo es presentar una información de contenido atractivo a los Usuarios en una forma persuasiva para generar que la persona desarrolle confianza hacia el contenido y lo retransmita, generando un efecto de “bola de nieve” en donde pueden llegar a estar implicados millones de personas en muy poco tiempo. Se necesita estar muy bien informado para discernir de entrada sobre muchos de estos contenidos falsos, así que frecuentemente estas voluntades manipuladoras hacen festines con los Usuarios de Redes Sociales, al grado de influir en las opiniones de las personas con respecto a otras, influir en los resultados de una elección, generar rumores desestabilizadores, producir efectos financieros con temores inducidos y así sucesivamente.
De entrada, es importante reconocer que el uso inadecuado para manipulación en estos medios es una realidad y no va a componerse en el corto plazo. ¿Cómo, entonces seguir usando las Redes Sociales que acostumbro sin ser manipulado y sin la necesidad de un conocimiento enciclopédico para discernir entre los contenidos reales y los falsos?
Existen muchas sugerencias a este respecto que no voy a repetir, porque me interesa aportar ideas originales y para ello, les propongo lo siguiente, las Redes Sociales, por su naturaleza básica, fueron generadas para comunicar, no para informar, me explico: cuando comunico algo, estoy enviando mi mensaje a un público objetivo que me interesa lo reciba y me interesa su o sus respuestas, como tal, estos medios de comunicación tienen un poder indiscutible y los receptores de mis mensajes comunicados siempre estarán con la confianza de quién les envió el mensaje y, cuando lo lean, sabrán el para qué. Informar es otra cosa, categóricamente diferente, porque implica que alguien ha hecho algún tipo de investigación sobre un tema y nos presenta la evidencia que haya encontrado como soporte de lo que quiere informar; para ello, existen canales específicos, con mecanismos de revisión que permiten que esa información realmente cumpla con el objeto de que las personas interesadas tengan la información necesaria para tomar decisiones en consecuencia y, para lo mencionado, las Redes Sociales no fueron hechas; es decir, al carecer de medios de revisión de lo investigado, no son los medios apropiados para informar.
Por ello, a todo supuesto conocimiento financiero, científico, político o de cualquier otro tipo que se transmite en Redes Sociales, no le debiéramos asignar nuestra confianza hasta no verlo reproducido en alguno de los medios en donde realmente debe estar, para realmente informar. Siempre que leamos en ellas que “unos científicos descubrieron ….”, debemos verlos en su publicación original para creerlo; siempre que “fuentes muy bien informadas dijeron que las finanzas del país …..”, debemos verlo en su publicación original para creerlo, y así sucesivamente, con todo aquello que las Redes Sociales presenten como información.
Considerarlas como medios de comunicación únicamente regresaría a las Redes Sociales en medios útiles para los Usuarios, sería muy interesante ver lo que pensarían estas empresas de que todo la porción “informativa” ya no fuera considerada de valor, implicaría que su modelo de negocios para competir por la atención de los Usuarios habría llegado a su fin, así como el mal uso que hacen muchos al utilizarlos como medios de alteración de la información con objetivos de manipulación de masas, uso, por cierto, que estas empresas toleran.
Dejemos aquí este tema para reflexión por esta semana y en la próxima empezaremos a disertar sobre la competencia de las Redes Sociales por la atención de los Usuarios, tema muy relacionado a la privacía de datos y la gratuidad de los servicios por Internet, les deseo una excelente y productiva semana, saludo cordial a tod@s, HD.
