¿Porqué un tratamiento antidepresivo debe ser tomado por un espacio de meses?, de hecho, la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda en sus guías de tratamiento que sea por un mínimo de nueve meses para un primer episodio y para subsecuentes episodios incluso una duración mayor.
Se trata de medicamentos eficaces y seguros que muestran su respuesta inicial desde la segunda semana de tratamiento y el paciente va mejorando aún más conforme se adhiere al tratamiento y avanza el tiempo, de tal manera que la pregunta sobre la razón de seguirlo tomando es muy frecuente, así como su disminución de dosis conforme la mejoría es patente.
La afectación en las neuronas del cerebro en el paciente deprimido es muy importante en términos bioquímicos e implica que la pérdida de una enorme superficie de membrana de las neuronas, representada en disminución masiva de las sinapsis (sitios de envío/recepción de mensajes entre neuronas), lo que produce una mala calidad en las funciones cerebrales superiores y que nos explican los síntomas que caracterizan a la depresión y que tanto afectan la calidad de vida y el desempeño de los pacientes.
Es la síntesis de esta superficie de membrana perdida, lo que toma todos los meses que son necesarios para el tratamiento antidepresivo y la razón del mismo. Nuestro cerebro puede ir compensando ciertas funciones a la vez conforme este proceso de síntesis se desarrolla y ello, nos permite tener la experiencia de mejoría desde las primeras semanas, pero llegar al funcionamiento previo a la enfermedad solo se consigue después de meses de tratamiento, por lo que es importante comunicar al paciente lo anterior y evitar la falta de adherencia al tratamiento o la suspensión del mismo debido a la mejoría, dado que ello nos conduce, en la mayoría de los casos a una recaída, es decir, a la pérdida del tiempo y la inversión que el paciente haya puesto hasta el momento y el regreso al principio, como si el tratamiento exitoso experimentado nunca hubiera comenzado. Otro gran tema con las recaídas es que favorecen los procesos de resistencia al tratamiento que vemos en intentos subsecuentes de reinicio de manejo antidepresivo, así que deben evitarse desde todo punto de vista.
Como hemos visto hasta ahora, toda la dinámica terapéutica con antidepresivos es biológica y la mejoría que conseguimos con ellos en el proceso de la enfermedad es a través de la mejoría de los síntomas, pero los antidepresivos no le componen la vida a nadie y la causa más frecuente del Trastorno Depresivo Mayor está en la esfera psicosocial, es decir, secundario a los múltiples factores que encontramos en nuestras vidas y que, llegado el momento de verse rebasados nuestros mecanismos de defensa de la personalidad, devienen en una Depresión Mayor.
Por ello, es fundamental que el manejo con antidepresivos sea seguido de un proceso psicoterapéutico, una vez que la biología del cerebro está funcionando adaptativamente otra vez, el paciente empieza a tener la capacidad de verse beneficiado por un abordaje de psicoterapia que va a complementar el tratamiento antidepresivo; de hecho, es en esta fase del tratamiento donde el paciente se da cuenta de las razones por las cuales la Depresión Mayor inició, de que sus decisiones o reacciones tuvieron una participación en ello y entiende lo que debe hacer o dejar de hacer para no tener el mismo resultado otra vez.
Con un adecuado manejo, una vez que las Depresiones Mayores se han resuelto, el paciente tiene una excelente oportunidad de aprendizaje de sí mismo y de la vida misma, que le permite madurar y crecer espiritualmente, aunque, es cierto que el ser humano “es el único ser que puede tropezar varias veces con la misma piedra”.
Vamos a dejar aquí esta parte del tratamiento para continuar en la siguiente Entrega, por lo pronto, les deseo una excelente y productiva semana, HD.
