Enero ha sido un mes en el limbo, aunque el inicio de año usualmente se conceptualiza como un cambio de la trayectoria del año pasado hacia una nueva por definir, en esta ocasión la pandemia ha unido un año con el otro, en una continua experiencia de más de lo que hemos vivido desde marzo del 2020. Decidí continuar con el consultorio cerrado hasta observar que el riesgo sanitario baje a un nivel que pueda ser tolerable desde el punto de vista de seguridad, pero visualizo que en el transcurso de febrero podremos estar en un momento diferente, me extiendo en la explicación de dicha aseveración.

Ómicron es la siguiente de las variantes que veremos del SARSCoV2 en el futuro, dado que mientras una gran parte de la población en el mundo siga sin vacunarse, este virus tendrá un campo fértil en la especie humana para ensayar nuevas variantes, recordemos que la original provino de China, la llamada Delta provino de la India y Ómicron de Sudáfrica; la mayor parte de los Países en Desarrollo tienen niveles de vacunación mínimos aún y la Salud Pública, tanto a nivel académico como a nivel sanitario, ha mostrado un grado de ineficiencia grotesco en el control de casos y contactos, así que veremos muchas variantes de SARSCoV2 todavía en el futuro cercano.

La clave para determinar el resultado de este episodio en la evolución del SARSCOV2 y la especie humana es la proporción de vacunación que logremos en el menor tiempo posible, dado que la inmunidad que deja la infección, para quien sobrevive, no es permanente, de hecho, nadie ha reportado cuál es su duración, ni tampoco la de la inmunidad por las vacunas, haciendo del nivel de desconocimiento que tenemos sobre esta enfermedad, algo verdaderamente sorprendente aún a pesar de los dos años que esta pandemia ha durado. Mientras más humanos estemos vacunados, esta enfermedad tenderá a causar cuadros con menor mortalidad y variantes más estables, hasta hacerse una enfermedad estacional de comportamiento previsible.

En: https://es.statista.com/estadisticas/1207749/porcentaje-vacunados-inmunizados-covid-19-mexico/ , encontramos que el 63.97% de la población ha recibido una vacuna al menos y el 58.77% han recibido al menos dos aplicaciones.

 El Ro (es R con subíndice 0) es el número que representa el número de contagios que una persona puede llegar provocar, en promedio, con la infección que padece, tradicionalmente se nos ha informado que para el SARSCoV2 es de 2.5, aunque Ómicron, al ser más contagioso debe tener un Ro mayor, aunque no lo he visto publicado por ningún lado hasta el momento. Así:

  • Si Ro > 1 (se lee: Ro es mayor que 1), puede producirse una epidemia,
  • Si Ro = 1, (se lee: Ro es igual que 1), la enfermedad puede convertirse en endémica,
  • Si Ro < 1, (se lee: Ro es menor que 1), se produce un progresivo declive de la infección.

 La fórmula para la inmunidad de rebaño es 1-1/Ro, o sea, 1 – (1 / 2.5), o sea 0.6 que se traduce a un 60% de la población.

 Es decir, si el 60% de la población está vacunada, la cantidad de inmunizados empieza a proteger a los no inmunizados y el número de infectados empieza a disminuir, así que debemos esperar que la tendencia de la pandemia en México sea hacia la disminución en algún momento en este año, siempre y cuando incrementemos el número de inmunizados y hagamos las revacunaciones cuando estén indicadas, aún en el caso de Ro para Ómicron sea mayor a 2.5.

Por las razones anotadas, considero que estamos viendo una luz al final del túnel.

Ahora que, lo mencionado son cálculos matemáticos, no tomando en cuenta las condiciones de salud o aglomeraciones que pueden aumentar exponencialmente la carga viral de contagio que pueden complicar ese comportamiento matemático ideal, así que debemos seguir con los cuidados que estamos convencidos en su eficacia: sentido común, precaución, usar cubrebocas, mantener sana distancia y evitar aglomeraciones y lugares cerrados.

Todos vamos a padecer COVID19 en algún momento de nuestras vidas porque se trata de una enfermedad que va a ganar un lugar dentro de las enfermedades estacionales de la especie humana, así que es mejor que estemos preparados inmunológicamente para cuando nuestro contagio llegue y tener el mejor pronóstico posible y con el menor número de secuelas. Si alguien no está vacunado o le hacen falta vacunas, por favor, vacúnese, es la manera más eficaz y segura para estar preparado en caso de una infección, pero, sobre todo, es la manera más solidaria de proteger a los demás, haciendo lo correcto.

Espero haber sido didáctico en la exposición de mi argumento de que estamos en un momento de cambio categórico de esta pandemia y de la importancia que tiene nuestra cobertura de vacunación para este resultado, debemos ser optimistas y empezar a reflexionar seriamente en todo lo que la experiencia de esta pandemia nos ha permitido aprender, porque las siguientes crisis deben encontrarnos mejor situados y preparados.

Les deseo una excelente y productiva semana y nos vemos en la siguiente Entrega, saludo cordial a tod@s, HD.

Imagen: Shutterstock

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