El mes pasado, la COFEPRIS (Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios) aprobó en uso de emergencia controlado a dos antivirales contra SARSCoV2: Molnupiravir (aún sin nombre comercial) y la combinación de Nirmatrelvir/Ritonavir que tiene el nombre comercial de Paxlovid.

No pueden encontrarse en las farmacias a la venta aún, porque su aprobación sanitaria es de uso de emergencia, lo que significa que aún no terminan sus Fases III de desarrollo clínico, pero han demostrado en forma suficiente su eficacia y seguridad para que una autoridad sanitaria les pueda aprobar para uso controlado por el gobierno de ese país para la mitigación de la pandemia que estamos viviendo. Las Fases III siguen su camino y eventualmente demostrarán en forma más detallada su eficacia y seguridad para poder ser aprobadas para uso general, mediante prescripción médica y con capacidad de venta al público en farmacias.

A pesar de la condición mencionada, es pertinente conocerlo porque los antivirales tendrán un papel progresivamente preponderante en el manejo de pacientes contagiados por SARSCoV2, una vez que el porcentaje de la población haya llegado a un 60 a 70% de vacunación y sea alcanzado el estado de inmunidad comunitaria, recordemos que la misión de las vacunas no es evitar el contagio, es entrenar a nuestro sistema inmune para que sepa como reaccionar apropiadamente ante un contagio de SARSCoV2 y se evite desarrollar un COVID19 grave, pero el contagio seguirá siendo inevitable a lo largo del tiempo, pues esta enfermedad, una vez terminada la pandemia, se quedará como una enfermedad estacional, muy probablemente como una enfermedad de invierno.

 Así, eventualmente todos los humanos desarrollaremos COVID19 en algún momento de nuestras vidas, tendremos una mejor reacción individual y pronóstico si estamos vacunados, pero no siempre seremos personas sanas, no siempre seremos jóvenes, en algún momento de nuestras vidas pasaremos por situaciones de salud comórbidas, es decir, enfermedades que coinciden en una persona al mismo tiempo y, si además nos infectamos de COVID19, vamos a necesitar ayuda adicional a la inmunidad proporcionada por las vacunas. Por ello es tan importante el desarrollo de antivirales para ayudar a nuestro sistema inmunológico al disminuir la carga viral, es decir, la cantidad de virus que tenemos dentro de nuestro cuerpo al infectarnos, así nuestro sistema inmune tiene un trabajado facilitado en eliminar al resto.

Los antivirales no sirven para una profilaxis de exposición, es decir, no se toman “porque supongo que donde estuve había COVID y no quiero desarrollarlo”, sino que son medicamentos que se deben indicar hasta cinco días después del inicio de síntomas, con una PCR positiva y en personas que presentan condiciones que los hacen pacientes en riesgo de complicaciones para prevenir que se presenten durante su evolución hospitalaria; por lo pronto solo se encontrarán en medios hospitalarios, aún deben recorrer un largo camino para que podamos obtenerlos en las farmacias, pero son un elemento de esperanza adicional para superar una pandemia que está cumpliendo dos años en el mundo.

Las acciones preventivas, hasta el momento, siguen siendo el uso de cubrebocas, sana distancia, evitar aglomeraciones, lugares cerrados y el uso de nuestro sentido común, que, para este momento de avance de la pandemia, debemos tener más educado y preparado.

Les deseo una excelente y productiva semana, saludo cordial a tod@s, HD.

Foto: Freepik.es

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