El concepto de incertidumbre, que es una de las características de la realidad actual, ha orientado la disertación de las últimas 4 entregas y hemos puesto sobre la mesa varias acciones prácticas que nos permiten convivir con ese fenómeno en forma más adaptativa en nuestra Salud Mental: “poner orden en la casa”, cuidar celosamente nuestro tiempo, improvisar con un sentido común educado, siguiendo las reglas de un “juego limpio” y actuar después de habernos informado ampliamente primero.
Esta semana agregamos el elemento que le da una dirección significativa a todo lo anterior, me refiero a poner en práctica nuestra espiritualidad, unas definiciones primero: el significado de espíritu es la esencia de algo o de alguien, así se habla del “espíritu de la leyes”, “del espíritu de una determinada corriente filosófica”, de las bebidas espirituosas, del espíritu de las personas e incluso hablamos del espíritu de un determinado lugar, podemos seguir dando ejemplos pero lo que quiero expresar de entrada es que debemos separar el concepto de espíritu y espiritualidad de religiosidad, donde tiene una connotación muy específica y que depende de la religión en particular.
Así, en esta disertación nos quedamos con los conceptos de espíritu y espiritualidad como la expresión de la esencia de algo o de alguien y, aplicado a los seres humanos, quiero expresar con ello, nuestra subjetividad, nuestra vida interna o nuestra vida interior, es decir, de quienes auténticamente somos debido a lo que nos han enseñado nuestras experiencias en la vida, nuestros valores, nuestra educación y formación, nuestra historia familiar e individual; todo ello producto de nuestros aciertos, de nuestros errores y frecuentemente, también los éxitos y fracasos de los demás y del tiempo histórico que nos tocó vivir.
Un elemento básico en esta disertación es que la incertidumbre nos coloca en una posición de enorme desventaja al asignarnos el papel de una audiencia a la que solo le toca contemplar una patética realidad que debe vivir; nos quita, de entrada, la opción de ser protagonistas y nos vulnera al mostrarnos un panorama sobre el que, aparentemente, poco o nada podemos hacer.
Es en este punto donde lo mencionado sobre nuestra espiritualidad toma la relevancia que merece, dado que es esta esencia subjetiva nuestra la que debe entrar en acción para tres aspectos fundamentales:
- Para entender lo que la incertidumbre demanda de nosotros,
- Para entender el sentido que va a tener para nuestras vidas superar esta incertidumbre,
- Para elegir nuestro particular e individual camino de acción.
Así se trate de una pandemia, de una crisis económica por bajo crecimiento, de una situación de alta inflación, o de un terremoto, una guerra, un tsunami, un duelo, un divorcio, violencia social, enfrentar un proceso judicial o lo que pueda llegar a suceder, siempre debo recurrir a mi mundo interior, que es donde radican mis fortalezas y mis debilidades.
La espiritualidad es un proyecto personal de formación a lo largo de la vida y nunca debo dejar pasar la oportunidad de fortalecerla cuando la incertidumbre la desafíe; por supuesto que es importante tener trabajo, dinero, tener aseguramiento o tener seguridad social, tener una red social de apoyo, una profesión, tener pareja, familia, amigos; la espiritualidad no es una solución mágica, es la herramienta que me permite aglutinar todo lo anterior y sumarle mi mundo interior, en algo coherente que realmente me permita combinar todo ello en una o varias soluciones con un sentido para mi vida, para los demás y con un sentido de trascendencia que me haga valorar todo aquello con lo que cuento y todo aquello de lo que carezco. Cualquiera que se el resultado final, porque en la vida se gana y también se pierde, ambos resultados son igualmente valiosos cuando de crecimiento espiritual se trata.
Espero haber transmitido este concepto complejo en estas líneas, siempre es un reto ser sintético y didáctico, pero era importante dar este cerrojazo al tema de manejo de la incertidumbre con recursos prácticos que permitan mantener a flote la Salud Mental y mostrarles también los elementos básicos que utilizo tanto en intervenciones en crisis como en manejo psicoterapéutico de apoyo. La próxima Entrega será para analizar otro tema que caracteriza la realidad que estamos viviendo, con un abordaje semejante de potenciales acciones y para mantener la esperanza.
Les deseo una excelente Semana de Pascua, saludo cordial a tod@s, HD.
