Buen día, tomo el tema de envejecimiento para las reflexiones de esta semana, lo hemos empezado a tocar en las Entregas 58, 59 y 64. Siendo realista en términos de envejecimiento, estamos ante un gran cambio demográfico y social para el que nuestro Sistema de Salud no está preparado y vamos a enfrentarlo sobre la marcha y tomará desprevenida a una enorme cantidad de población y sus familias. Debido a ello es que me parece muy pertinente poner en el reflector de nuestra reflexión una realidad que nos va a alcanzar a cada uno de nosotros y otros se encuentra inmersos ya en ella.
La forma en la que este tema nos encuentra es variada, porque no es solo la persona que envejece, son todas las personas a su alrededor las que este tema involucra, por ello, cuando hablamos de prepararnos, estamos hablando de un tema que debe incluir a las personas cercanas, me extiendo en esa aseveración:
- El problema de base es económico, ya sea que se trata de un envejecimiento saludable por parte de nuestro familiar o de uno complicado y lleno de comorbilidades, todo cuesta y cuando tenemos dinero para hacer esos gastos sustentables en el largo plazo, “la vida es bella”, cuando el dinero falta para la sustentabilidad de esas necesidades que conlleva el envejecimiento, todo y todos se comienzan a deteriorar. Por ello, es importante tener un plan financiero de largo plazo para enfrentar lo que sabemos que va allegar un día y que no sabemos cuánto tiempo se prolongará. Frecuentemente algún o algunos familiares tiene que dejar de lado sus planes de vida para pasar al rol del llamado Cuidador Espontáneo, es decir el familiar a cargo del cuidado del Adulto Mayor, que es una actividad de tiempo completo y muy intensa y desgastante; en ello, tenemos un costo que debemos factorizar dentro del plan financiero también y cuidar mucho al Cuidador Espontáneo para solo tener un paciente y no dos; además, frecuentemente son mujeres que deben dejar lo que estaban haciendo en su vida para dedicarse a este rol. Es frecuente que deba contratarse personal para ayudar en el manejo, como cuando se deben canalizar y usar soluciones por vena, aplicación de medicamentos, cuidado de catéteres, aplicación de cierto tipo de terapias inhaladas o cuidados nocturnos; es frecuente que deban hacerse adecuaciones al hogar o a la recámara, o a la cama del Adulto Mayor, cuyos costos deben estar dentro de ese plan financiero también ya que, junto con los diversos tratamientos del paciente, implican un gasto mensual importante. Siguen los costos de transportación, de honorarios médicos, hospitalizaciones y cirugías y un largo etcétera.
- Si el Adulto Mayor es derechohabiente de alguna institución del Sector Salud, es importante tener en orden su expediente, vigente su carnet y todo lo necesario para que pueda acudir en forma programada o por urgencia y ser atendido dentro de los tiempos que dicha institución acostumbre y tenga disponibilidad. El tema actual es que todo el Sector Salud ha sido desmantelado, está subfinanciado, con problemas de abasto de medicamentos y acceso a todo tipo de tratamiento de segundo y tercer niveles y seguirá así por varios años más porque el daño que se la hecho es mayúsculo. En todo lo posible, es mejor buscar tener un plan financiero que nos permita contender con lo que se vaya presentando cuando nuestra Institución de Salud llegue a su nivel de no competencia y nuestro Adulto Mayor no pueda esperar por su tratamiento en forma oportuna.
- La participación de todos los miembros de la familia y cercanos significativos es fundamental en esta planeación porque no siempre los recursos de los Adultos Mayores son suficientes y frecuentemente muchos familiares no puede aportar dinero, por lo que es importante negociar con los tiempos disponibles para obtener el máximo de colaboración posible.
- De una manera o de otra, siempre tendrá que haber una consulta legal, sea por la forma en la cual el Adulto Mayor administra sus recursos, si tiene testamento, Voluntad Anticipada, si tiene aún facultades para autoadministrarse o si necesita de ser interdictado y que un Juez designe al Tutor y frecuentemente, por múltiples razones más, de tal manera que es mejor hacer este tipo de consultas en forma preventiva y no cuando las soluciones a los problemas ya son mínimas o nulas.
- Prepararse para cuando el Adulto Mayor fallezca, sobe todo si es en casa. Son necesarios varios trámites médico-legales, funerarios, de transporte y después de inhumación o cremación, tener todo lo anterior visualizado en un plan es estar preparados para ello hace la diferencia cuando se tiene que enfrentar esta realidad, sobre todo si es repentina.
Como pueden ver, prepararse económicamente, desde el punto de vista de la cobertura de salud que cada quien tenga, proteger al Cuidador, preparar a toda la familia para colaborar, tener consejo legal y tener claro el proceso administrativo del fallecimiento del Adulto Mayor son los elementos esenciales que nos ayudarán a tener una relación y participación más sana y eficiente con el envejecimiento de nuestro Adulto Mayor.
Y tú que aún no eres un Adulto Mayor pero que sabes que vas a llegar a serlo, ¿te estás preparando? Si leíste con cuidado las líneas previas, estoy seguro que le estás dando su adecuada dimensión al reto que implica que uno de nuestros familiares o nosotros mismos entremos en un proceso de envejecimiento en México. Me parece muy pertinente que iniciemos una reflexión seria sobre el tema e impliquemos a todos nuestros familiares quienes debieran participar y hacerlo, idealmente, en forma preventiva y a tiempo.
Les deseo una excelente semana y seguiremos en esta disertación acerca del envejecimiento en nuestro medio, les envío un saludo cordial, HD.

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