Buen día, voy a alejarme otra semana más de las reflexiones alrededor del envejecimiento porque esta semana tenemos una serie de sucesos en el Medio Oriente que me motivan a pensar sobre la violencia que estamos viviendo y que evidentemente tiene correlatos con la Salud Mental.
El sábado 07 de octubre la Franja de Gaza, con una superficie comparable a la de la Colonia del Valle, quizá menor, recibió 4 mil bombas y la invasión de comandos que fueron casa por casa eliminando a la población civil, prefiero no detallar los métodos que utilizaron, secuestraron a cientos de pobladores y su destino es hasta el momento desconocido; todo lo anterior sin aviso alguno y en el día de descanso religioso judío. El grupo terrorista que hizo lo anterior se llama Hamás y su objetivo es la eliminación de Israel y de todos los judíos.
Es claro que, ante lo anterior, estamos por ver una escalada de violencia por ambos bandos que tiene muchas posibilidades de salirse de cualquier control concebible, así que estamos por ver situaciones muy complicadas para todo el mundo. El tema sobre el que deseo disertar no es sobre cuál de los dos bandos pueda tener razón o no, o quién es el bueno o el malo, el tema a reflexionar es en qué va a terminar este problema cuando en la base existen demasiados muertos por ambos bandos, demasiado odio y gigantescos intereses económicos. Me extiendo en cada uno de estos puntos:
- La colonización del actual Estado de Israel comenzó en el periodo de 1882 a 1903 con el movimiento sionista que buscaba darle un territorio, con una migración de judíos desde Rusia, Polonia y Rumania, por aquel entonces llegaron a representar el 8% de la población en el actual territorio que ocupan. Con el antisemitismo europeo y especialmente el nazi, esa proporción pasó a ser el 28% para 1936 y con el Holocausto de la Segunda Guerra Mundial, la migración fue aún mayor hasta que en 1948 la ONU otorga un territorio al Estado de Israel en lo que históricamente había sido Palestina, cuya población fue desplazada hacia la nueva frontera que estableció este organismo internacional. Varios países árabes constituidos en la Liga Árabe le declaran la guerra a Israel y el resultado de ello es que Israel ganó esa guerra e incrementó en 23% su territorio original, agregando Gaza y Cisjordania. Después vinieron la guerra de los 6 días y la de Yomkipur, que también fueron ganadas por Israel y en la que terminaron invadiendo la Península del Sinaí que erra territorio egipcio, misma que regresaron a ese país a cambio de tratados en los que aseguraba el acceso de Israel al Canal de Suez y para la seguridad de sus fronteras. Luego vinieron la Primera Intifada en 1987 (guerra con motivación religiosa) de la que se originó el grupo terrorista Hamás y la Segunda Intifada entre el 2000 y el 2005 que tuvo como resultado la salida de todo ciudadano judío de Gaza y Cisjordania, aunque después se han recolonizado por ciudadanos judíos porque ese ha sido el mecanismo con el que Israel consistentemente ha ganado territorio a los palestinos. Con esta síntesis, deseo comunicar que el odio acumulado entre estos dos países no es gratuito ni de una solución sencilla, es algo muy difícil de resolver.
- La guerra es una invención humana, históricamente ha servido a muchos fines, en la actualidad tiene dos: el primero es económico y el segundo político. Las armas son la primera actividad económica del mundo y la economía del mundo sigue sin poder repuntar después de la pandemia de COVID19, aún con un año de guerra entre Ucrania y Rusia, que está en un paréntesis para ambos países sin que termine de resolverse de alguna manera y claramente dejó de ser un escenario útil; por otra parte, el teatro político actual es de una complicación gigantesca, al no tener idea alguna de cómo manejar apropiadamente la complejidad actual, se crean conflictos fuera de los países más desarrollados para focalizar el interés en ellos y despresurizar los que tienen internos para abrirse un espacio. El precio del petróleo ya empezó a subir, los bonos de deuda soberana de EEUU ya empezaron a repuntar y por supuesto que la maquinaria bélica ya empezó a producir armas para ambos bandos en todos los países que las producen; no me refiero a balas y pistolas, me refiero a misiles teledirigidos, a drones artillados, a tanques, barcos, submarinos, aviones de combate y un largo etcétera.
Con lo anteriormente descrito espero poder comunicar mi preocupación por lo que estamos aún por ver y traer a la mesa el tema de la violencia y sus correlatos en la Salud Mental con los que vamos a continuar por alguna o varias Entregas más. Nuestro país también está viviendo una escalada de violencia que es muy pertinente analizar.
Mi mejor deseo para que tengan una excelente y productiva semana, reciban un saludo cordial.

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