Buen día, el 10 de mayo celebramos en México a la Madre y me permito la licencia de escribir la palabra con mayúscula, no por gramática, sino por el énfasis necesario para caracterizar su verdadera importancia en nuestro país y en la especie humana.

   La maternidad se describe usualmente como un tiempo de celebración, de alegría y gozo, pero cuando la analizamos en la óptica de la Salud Mental debemos quitarle los aspectos míticos y poéticos para aterrizarla en la realidad. Cuando lo hacemos así, nos percatamos de todos los aspectos relacionados que pueden generar una patología. Para dar un ejemplo, de acuerdo al Instituto Nacional de Psiquiatría, se estima a la Depresión Mayor con una incidencia entre el 9 y el 14% en el embarazo y en el postparto y hasta tres meses después del mismo, la incidencia es entre 6.6 y 24.6%. Son cifras que nos dejan claro que la maternidad dista de ser el periodo idílico del mito popular.

  A lo anterior, es importante mencionar que se suman otro tipo de patologías en la esfera de la salud mental, como las relacionadas a la ansiedad, a los trastornos del sueño, al consumo de substancias, problemas psicóticos, Trastorno por Estrés Postraumático y un largo etcétera.

   La maternidad pues, no es un estado protector para el desarrollo de patologías en la salud mental, sino un factor que puede promoverlas, dependiendo de varios factores de los cuales les proporciono ejemplos básicos:

  • Si existía una patología previa tratada o no,
  • Sí existía consumo de substancias antes, durante o después del embarazo,
  • Si se trata de un embarazo no planeado o deseado,
  • Si se trata de una mujer adolescente o con inmadurez emocional,
  • Si se trata de una mujer en condiciones de indefensión económica, educativa o social,
  • Si es necesario suspender un tratamiento previo debido al embarazo,
  • Si existe un componente de culpabilidad importante,
  • Si hubo la pérdida de un embarazo o de un bebé previos,
  • Si el bebé nació muerto o falleció en el periodo perinatal,
  • Si existen problemas importantes de estabilidad en la relación de pareja,
  • Si es una madre soltera y más si tiene que enfrentar toda la situación sola,
  • Si se trata de procesos de adopción.

      Dejo aquí la lista porque me parece más que suficiente para clarificar el hecho de que la maternidad no es un estado exento de problemas, sino que tiene múltiples características positivas y negativas que deben ser tomadas en cuenta cuando la analizamos con la óptica de Salud Mental, dado que a los profesionales en esta área de la medicina nos toca contender con todas estas realidades.

   Es importante tomar acciones para prevenir, en la medida de lo posible la psicopatología en esta etapa inicial de la maternidad, para lo cual me permito mencionar los siguientes puntos:

  • Escuchar a las madres y evitar juzgarlas,
  • Compartir los cuidados del bebé,
  • Favorecer el descanso de la madre,
  • Promover el ejercicio físico en el embarazo,
  • Promover una dieta saludable en las madres,
  • Promover la lactancia materna.

   Todo lo anterior, tomando en cuenta solo al inicio de la maternidad, nos hace falta mencionar y analizar lo que sucede una vez que las etapas críticas del embarazo y el desarrollo postnatal, hasta los 2 años del bebé, en que el maternaje debe variar hacia las complicaciones de educar y ayudar a constituir a un nuevo individuo para después dejarlo ir, cuando se encuentre preparado para ser una unidad independiente. Ese va a ser el tema de la siguiente Entrega.

   Por lo pronto les deseo una excelente y productiva semana, saludo cordial, HD.

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