Buen día, espero hayan tenido oportunidad de leer la Entrega 78 en que iniciamos una disertación sobre el maternaje coincidente con la celebración del 10 de mayo. Utilizamos un abordaje médico y de Salud Mental, ahora vamos a utilizar un abordaje social y filosófico.
Me explico: en una semana vamos a tener elecciones en México y por primera vez una mujer será elegida Presidente en un entorno social, económico y global muy complejo. Todos los estereotipos que históricamente han estado relacionados con la investidura presidencial serán retados y comparados en forma directa; la “testosterona” asociada a ese puesto va a tener una alternativa de representación, no tengo aún visibilidad de cómo va a ser, solo estoy seguro que la forma y el fondo del liderazgo de quien gane en las elecciones del 02 de junio será totalmente distinta a la ejercida históricamente por personas del sexo masculino.
Lo anterior me lleva a reflexionar sobre los resultados que podemos esperar. He recibido comentarios sobre la nula o poca idea que pudieran tener sobre la solución a nuestro problema de seguridad y algunos en el sentido de que no avizoran que pudieran resolverlo. En lo personal, no estoy de acuerdo, pienso que las complicidades de la actual administración difícilmente se transferirán al siguiente sexenio. ¿Por qué? Es claro que hemos vivido un sexenio en el que se han “pagado” los favores y el financiamiento para llegar a la Presidencia de la República, en cualquiera de las dos mujeres que compiten por el puesto, quedará claro que,si lo siguen haciendo así, terminarán siendo controladas y entonces no me explico para qué llegar a la Presidencia y no poder ejercerla porque otro poder fáctico se los impidiera o les dictara órdenes, no me parece lógico. Creo y confío en que empezarán a poner orden en el tema del Estado de Derecho, que ha sido una deuda con el país de todos los regímenes, desde la Colonia hasta nuestros días. No vamos a cambiar en seis años ni es realista esperarlo, pero vamos a comenzar.
Independientemente de la preferencia política, visualizo una enorme necesidad de justicia en todo el tejido social, esta administración ha producido agravios muy serios en todos los niveles, desde la capa social en donde distribuye “pensiones”, les quita la atención a su salud, les da una pésima educación y no se preocupa por su seguridad, hasta el extremo social opuesto, en donde agravia con apodos, fiscaliza de manera arbitraria y usa la justicia como elemento de presión y chantaje; en medio estamos todos los demás, cada uno con nuestros agravios. Eso no es un cambio. Se les dió la oportunidad histórica de transformar al país y obtener los resultados que todos estamos viviendo solo puede entenderse como mediocridad.
En este contexto, una de dos mujeres tomará el poder presidencial y pienso que su pensamiento y sentimiento estarán en mejorar los mediocres resultados que hasta ahora tenemos. Estadísticamente hablando, cuando partimos de una línea basal de cero o negativa, prácticamente cualquier resultado que nos aleje de cero es significativo, lo que quiero expresar es que la barra que esta administración les ha puesto es muy baja, así que tienen una enorme probabilidad de conseguir mejores resultados si deciden empezar a tomar decisiones correctas.
Debido a lo anterior titulé a esta Entrega como Matria, para diferenciarla de Patria y del precedente masculino que le ha dado la personalidad que tiene México hasta ahora, los rumbos que tomaremos como país van a cambiar ineludiblemente y abrigo la esperanza de que serán cambios positivos. No será fácil revertir ciertas tendencias que están articuladas en nuestra forma de ser, tal como respetar discrecionalmente las reglas y la ley; sin embargo, usando la metáfora del ciclo del desarrollo humano, México es un país muy joven, con apenas 200 años de Independencia y a un niño, quién mejor que la Madre para enseñarle límites y respeto. Por supuesto que “nuestros niñ@s” no son sencillos y tendrán muchas resistencias, pero tendrán el enorme poder del presidencialismo mexicano para empezar a educarnos en ello.
¿Qué si será con ternura y cariño?, lo dudo, no con “nuestros niñ@s”, pero el abordaje punitivo tendrá un sentido, no de destrucción o avasallamiento, espero que sea un abordaje de formación, que realmente lleve a un aprendizaje y al necesario cambio en nuestra conducta.
Dice la frase sabia: “si no duele no es crecimiento” y vaya que está doliendo, así que espero que este crecimiento nos lleve a una siguiente etapa de desarrollo y a un México más justo.
Nos vemos el 02 de junio, tenemos una responsabilidad que cumplir y una cita con nuestra historia.
Les deseo una excelente y productiva semana, HD.
