
Buen día, ahora vamos a hacer una presentación de contenido histórico para que estemos todos en la misma página sobre esta costumbre cultural en nuestro país y la próxima Entrega estará dedicada al tema del Duelo.
Originalmente el l día de Todos los Santos fue instituido el día 13 de mayo por el Papa Bonifacio IV en el año 609, para honrar a los protectores de la Iglesia y consagró ese día en Roma el antiguo templo del panteón romano (en latín pan= todos y teos=dioses) que el Emperador Agripa había erigido para concentrar a todos los dioses paganos romanos en un solo templo. La llamó la Iglesia de Santa María de los Mártires (también conocida como Santa María la Redonda por su planta circular), les adjunto una pintura de Jakob Alt de 1836 en donde se aprecian las torres de iglesia que le fueron agregadas para darle un aspecto más políticamente correcto, dichas torres fueron derruidas y ya no forman parte del Panteón, un monumento muy visitado en Roma.

El Papa Gregorio III, dispuso que dicha celebración se llevara a cabo a principios de noviembre pues eran fechas en las que las cosechas ya se habían levantado y la vendimia había terminado, por lo que Roma estaba en mejor disponibilidad de provisiones suficientes para abastecer a la abundante cantidad de peregrinos, entre los años 731 y 741, consagró una capilla en la Basílica de San Pedro a todos los Santos para dedicarle un día a esta celebración.
Como un derivado de lo anterior, las festividades del 1 y 2 de noviembre tuvieron su origen en la Europa medieval, las originó también la Iglesia católica, el Papa Gregorio IV en el año 835, fijó esta fiesta el 1 de noviembre y la amplió a todos los santos de la Iglesia Católica, el día 1 de noviembrepara celebrar a “Todos los Santos”, es decir, a los beatos y canonizados, pero principalmente a los santos desconocidos (los millares de mártires cristianos), para que ninguno se quedara sin fiesta y reunidos en un solo día, la celebración y la oración de los creyentes tuvieran un mejor efecto;mientras que el 2 de noviembre se dedicó a los “Fieles Difuntos”, como su nombre lo indica, fue dedicado a quienes “reposan en Cristo”, pero no han alcanzado el cielo debido a que fallecieron sin haber cumplido las penitencias que les fueron impuestas en vida o fueron insuficientemente cumplidas, así como a quienes mantuvieron apego a la vida material. Las almas de estos difuntos, de acuerdo con la creencia católica, se hallan en el Purgatorio; esa fecha fue concedida para que los vivos, a través de oraciones, súplicas y sufragios ayuden a estas almas a limpiar sus pecados y así logren su salvación. Las misas del 2 de noviembre tenían el carácter de indulgencia plenaria aplicable a las almas del purgatorio.
La siguiente fotografía es la Celebración de Todos los Santos, cementerio de la Santa Cruz, Gniezno, Polonia. La fotografía es de Diego Delso y cualquier semejanza con un cementerio en Michoacán es pura coincidencia:

En Europa e Inglaterra, octubre es el mes en el que se han levantado las cosechas y tenían abundancia de alimento y eran fechas para agradecer los bienes recibidos. Las comunidades Celtas, habitantes originales de lo que ahora es la Gran Bretaña (Inglaterra, Irlanda, Gales y Escocia) tenían una celebración para ello: el Samhain (se supone que se pronunciaba so-win o sah-wim y que terminó derivando en la palabra en inglés, Halloween. El significado para los Celtas era el de un nuevo año agrícola, celebrada el 31 de octubre y creían también que era el día en que las almas de los difuntos regresaban a sus antiguos hogares para calentarse en el fuego y confortarse con alimentos preparados para el efecto, en este día también andabansueltas todas las hadas, los duendes vagan libremente y las brujas volando montadas en sus escobas, fue adoptada por los creyentes protestantes con contenidos culturales diferentes a lo largo de los siglos hasta los que son apreciables en la actualidad. De tal manera que el Papa Gregorio IV también alineó ambas celebraciones, aunque sin aparente intención dado que dicha celebración era considerada pagana.
En los reinos católicos de León, Aragón y Castilla se elaboraban panes imitando a las reliquias de los santos, así los huesos de santos pudieron ser unas canillas especiales con miel, pero los hubo para cada parte del cuerpo que se veneraba, cráneos, astillas de huesos, esqueletos completos, en la parte catalana se hacían con almendras, también se hacían de mazapán, en Italia los huesos se hacían con pasta de almendra, también se elaboraron frutas y animales con lo que se identificaba cada santo llamadas “frutti dei morti”. Todos estos dulces se llevaban a bendecir a las iglesias y eran colocadas en las casas en la “mesa del santo”, esta costumbre se ha mantenido vigente, aún en el siglo XXI, en zonas rurales de Europa y en la América católicas.
Las festividades del 1 y 2 de noviembre llegaron a México en el siglo XVI, poco tiempo después de la conquista española, fueron celebradas en las primeras iglesias fundadas por los franciscanos en Texcoco, Tlaxcala y en el convento grande de San Francisco en la ciudad de México y fueron impuestas a las comunidades indígenas, quienes aplicaron su propia estrategia de sincretismo para preservar sus propias costumbres de recuerdo a sus antepasados que habían sido prohibidas por la Iglesia Católica. Gradualmente sereemplazó del Día de Todos los Santos por el “día de los muertos pequeños” y el Día de Fieles Difuntos por el “día de los muertos mayores”, que es como lo celebramos en México.
En 1859 se secularizaron los panteones como resultado de las Leyes de Reforma, por lo que los entierros ya no se hacían en los terrenos de las iglesias locales, por lo que después de la ceremonia religiosa se debía partir al cementerio para la inhumación (entierro). El traslado de toda la familia al panteón, representaba llevar la ofrenda, consistente en flores, frutas y velas de cera, sino también la colación para el almuerzo, sin faltar el pulque y otras bebidas. Así, se separó esta celebración del control de la Iglesia, pero sin un hilo conductor y una fuerza cultural detrás se fue deteriorando con las décadas.
A finales del siglo XIX las festividades entorno al Día de Muertos se encontraban en franca decadencia, fue hasta el cardenismo (1934-1940), que las fiestas del 1 y 2 de noviembre fueron “reinventadas” y asociadas con la idea nacionalista, para lo cual, se le desprendió de todo sentidoreligioso, destacando el concepto de la “muerte” sobre el concepto de lo “santo”. Es cuando se retoma a la Catrina Garbancera de Posadas, cuando nuestros muralistas entran a la escena dando el color y las imágenes emblemáticas a las que estamos acostumbrados cuando hablamos de la celebración de los Días de Muertos.
Debemos ser cautos en preservar lo que consideramos tradición y no confundirla con la tendencia, cada vez más intensa, de agregar contenidos turísticos y comerciales a esta celebración, por supuesto que son importantes, pero no cuando van a terminar con una tradición al tornarla vacía y sin sentido.
La celebración de los Días de Muertos debe seguir siendo lo que en el fondo significa, una celebración de la memoria de nuestros difuntos, días en los que debemos volver a vivir nuestras experiencias con ellos y días de profunda reflexión sobre lo que nos enseñaron y dejaron en nuestras vidas.
Les deseo una excelente y productiva semana y en la próxima Entrega disertaremos sobre el proceso de duelo, saludo cordial, HD.