Mi agradecimiento anticipado para todos los que se están dando un tiempo para leer estas comunicaciones. La intención de estos posteos es que sean útiles, breves y nos dejen aprendizaje a todos, parafraseando la frase sabia, “todo aquello que se comprende, es bello”.

Iniciaré explicando el porqué la enfermedad COVID-19 se llama así. En inglés, significa Enfermedad Infecciosa por Coronavirus 19 (Coronavirus Infectious Disease 19). Estrictamente hablando, solo se debe llamarse así a la enfermedad en humanos, en la que se demuestre positividad a la presencia de Coronavirus 19; el numeral 19 es por el año en el que identificaron los primeros casos, de hecho, el reconocimiento oficial del Gobierno Chino de la existencia de una enfermedad respiratoria que podía causar una neumonía atípica y que se transmitía de humano a humano fue el 31 de diciembre del 2019, por poco y sería Coronavirus 20. Suficiente sobre la pandemia con lo anterior para este posteo, cambiemos al tema de Salud Mental. Es frecuente que en este periodo de aislamiento social voluntario podamos presentar:

  1. Temor y preocupación por la propia salud y la de los seres queridos.
  2. Temor y preocupación por el futuro cercano y de mediano plazo.
  3. Cambios en nuestros patrones de sueño y alimentación.
  4. Cambios en nuestra estructura de horarios y desorganización en nuestras actividades cotidianas.
  5. Dificultad para podernos concentrar.
  6. Cambios de humor.

Lo anterior no representa un problema de Salud Mental, son manifestaciones de nuestra adaptación a un hecho único, negativo, que modifica radicalmente nuestra vida cotidiana, así como a la incertidumbre y al aislamiento. Como tal, pues, representan la actividad de nuestros mecanismos de defensa de la personalidad para mantenernos compensados en estas circunstancias que tenemos que vivir. Estas experiencias deben ir disminuyendo en forma gradual conforme avancen las semanas al organizarnos gradualmente en nuestros horarios y actividades diarias. Las siguientes con recomendaciones generales pero muy útiles para ayudarnos en este tiempo:

  1. Escuchar sobre la pandemia reiteradamente puede afectarlo, es una conducta sana darnos tiempos para dejar de ver, leer o escuchar las noticias de ese tema, incluso en los medios sociales.
  2. Cuide su cuerpo y su espíritu. Respire profundamente por un par de minutos, realice ejercicios de estiramiento o medite de acuerdo a su preferencia. Las comidas debieran ser ligeras y bien balanceadas; la actividad física regular es ideal, dormir lo suficiente en sus horarios acostumbrados.
  3. Apártese un tiempo personal todos los días para relajarse y realice actividades que disfrute.
  4. Comuníquese con otras personas además de los suyos, con quienes convive todos los días; ahora existen muchas variedades a través de las cuales puede hacerlo con comodidad y seguridad.
  5. Hable con las personas en quienes confía sobre sus preocupaciones y cómo se está sintiendo, escuche su retroalimentación, sobre todo si le dicen que las molestias de adaptación se están prolongando demasiado o si se incrementan.

Signos que deben ponernos alerta y evitar:

  1. Descompensación en enfermedades crónicas para quien las padece.
  2. Aumento de peso corporal.
  3. Aumento en el consumo de alcohol, tabaco y probablemente alguna substancia de abuso.

Bueno, los posteos deben ser cortos y sustanciosos para no cansar la atención, dejemos aquí la lectura, en breve reanudo la comunicación, excelente día a todos, saludo cordial, HD.

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