En 1859, Charles Darwin publicó su libro “El Origen de la Especies” y empezó un nuevo entendimiento del porqué la naturaleza selecciona las especies con mejores rasgos adaptativos a las cambiantes circunstancias del ambiente. Son tres las características originales que planteó para que una especie o un rasgo dentro de la misma fuera seleccionada en forma natural: que su característica favoreciera su reproducción, que fuera heredable y que tuviera variabilidad, que podemos traducir a que sea flexible. Cuando leemos lo anterior pensamos en especies y rasgos muy distantes a nosotros, como si la especie humana no tuviera que seguir esa regla natural y lo que hemos vivido en los últimos siete meses en el mundo nos recuerda que no es así la realidad y que sí estamos ligados al resto del mundo natural por las mismas reglas.

COVID19 es una zoonosis, es decir, una enfermedad que proviene de una especie animal, de dónde era exclusiva, pero que adquiere las características necesarias para transmitirse a humanos y entre humanos, con la característica de representar un reto inmunológico ante el cual nuestro sistema inmune aún no sabe cómo actuar en forma organizada y de ahí las reacciones disfuncionales de las cuales dependen los cuadros moderados y sobre todo los graves.

Este es el rasgo que el SARS-CoV2 selecciona: la senescencia y la debilidad de nuestra respuesta inmune. Me explico: en general, los niños, jóvenes y personas de edad madura sin enfermedades de importancia pueden incluso cursar asintomáticos o con cuadros leves, de hecho, son la mayoría de los casos de contagio, representando hasta un 85%; el siguiente 15% que desarrolla cuadros moderados, ya presenta algún tipo de complicación en salud concomitante y/o enfermedades crónicas; el restante 5% que desarrolla las complicaciones graves y en donde está la estadística de mortalidad, están arriba de los 60 años (senescencia) y han padecido durante más tiempo las complicaciones de enfermedades crónicas, por lo que sus capacidades remanentes de defensa son menores. La variabilidad consiste en aquello individuos que por su grupo de edad o ausencia de complicaciones de salud sí desarrollan cuadros moderados o graves.

 Así, biológicamente hablando, este virus respeta a los niños, a los jóvenes, a los mayores entre más sanos sean y afecta gravemente a los más viejos y enfermos, claramente actúa con los principios más básicos de la Selección Natural y nos hace evidente lo íntimamente que estamos ligados a la Naturaleza.

Dicho lo anterior, en nuestra dimensión humana, SARS-CoV2 está seleccionando dos rasgos: conductuales y cognitivos, me explico: ya hemos descrito cómo todas las medidas sanitarias de prevención son conductuales (uso de cubrebocas, lavado de manos, uso de careta, sanitización de zapatos y superficies, sana distancia, no estar en lugares cerrados con amplio aforo, etc.), de tal manera que aquellos que no la siguen se convierten en un vector del virus y se contagian y lo transmiten, cerrando el círculo de selección natural para el cual este virus está programado por ese principio condicionante de la vida en este planeta y que se llama Evolución.

De la mano con lo mencionado está el factor cognitivo, es decir, las personas que han normalizado la existencia del virus y la pandemia y que viven como si la convivencia con esa realidad fuera inevitable y debiéramos vivir las consecuencias en forma cotidiana; las personas que prefieren negar la realidad y decir que el virus y la enfermedad no existen; peor aún, las personas que no se van a vacunar una vez que tengamos ese recurso disponible porque están seguras que esas vacunas tiene otros objetivos y/o que van a afectar su salud y la de sus familias. Lo que al final conseguirán, es continuar siendo vectores del virus, contagiarse y transmitirlo, perpetuando el círculo de selección natural como se mencionó con el otro rasgo seleccionado en el párrafo anterior.

En el contexto de una humanidad con 7 mil millones de individuos, la cantidad de vectores para el SARS-CoV2 dependiente de los rasgos conductuales y cognitivos ya descritos se convierte en “legión”, parafraseando el uso que el Viejo Testamento da a esa palabra.

Vamos a reflexionar en las siguientes Entregas sobre este tema, dado que la COVID19 muy probablemente termine convirtiéndose en una enfermedad estacional, como lo hizo la Influenza, haciendo necesario un proceso de vacunación periódico y vamos a ver que la mortalidad de muchas personas va a estar condicionada anualmente por esta nueva enfermedad y de cómo en lo dicho, nuestro comportamiento y nuestra forma de entender la realidad son los factores originadores y perpetuadores.

Excelente semana a tod@s, saludo cordial, HD.

Origen de las especies
Foto: https://lapaseata.net/2019/04/10/origen-especies-y-proteccion/

Un comentario sobre “Selección natural y nuestra supuesta ruptura con el orden natural.

  1. No explicas el porque algunos jóvenes también mueren aun siendo además sanos. Sería como dicen en estadística cuando una pequeña porción de datos sale del promedio, dispersión redundante?

    > El 6 ago 2020, a las 19:48, DR. HÉCTOR JOSÉ DUEÑAS TENTORI escribió: > >

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