Después de varios meses de silencio retomamos este medio de comunicación para aquellos pacientes y lectores interesados, espero se encuentren bien.

  Las últimas Entregas estuvieron relacionadas a la adicción a diversas substancias, para redondear el tema, decidí tocar en ésta, el otro espectro de las adicciones: las conductas y las relaciones adictivas.

  Así como tenemos varios fenómenos biológicos relacionados en las adicciones a substancias (abstinencia y tolerancia), existe un componente de manejo disfuncional de las emociones que se encuentra en lascausas de la conducta adictiva y que son la base de la extensión de las adiciones a las conductas y las relaciones.

  El funcionamiento de nuestro circuito de la recompensa dentro del sistema límbico de nuestro cerebro, nos da la base biológica del reforzamiento positivo inicial, tanto para la adicción a substancias, como para las conductas o relaciones adictivas; pero, ¿qué mantiene estos fenómenos cuando los problemas que generan en nuestra salud, en nuestra familia, en nuestra economía, en nuestra pareja, nuestro trabajo y un largo etcétera, producen reforzamientos negativos? ¿Por qué seguimos llevando a cabo todos los actos necesarios para repetir el consumo o la conducta o la relación?

  Entremos primero en contexto, estamos hablando de tres tipos de adicciones:

1. A substancias de abuso como alcohol, marihuana, metanfetaminas, cocaína, opioides y un largo etcétera, con una base biológica y emocional.

2. A ciertas conductas como juego patológico, adicción a contenidos y redes sociales en internet, adicción a pornografía, a la acumulación de objetos, compras en forma compulsiva, todas con una base emocional.

3. A la codependencia en relaciones interpersonales, con una base emocional.

  Para ser precisos en términos estadísticos y clínicos, aún se consideran estrictamente adicciones a las comprendidas en el número 1 y al juego patológico en el número 2; el resto de consideraciones es una opinión personal en base a experiencia clínica.

 Me parece muy útil la anterior descripción, porque nos permite la identificación de rasgos en una persona que tiene toda la potencialidad de desarrollar una o varias adicciones, antes de que se desarrollen o en sus etapas tempranas; el abordaje diagnóstico después de que se establecen tiene menos relevancia para el paciente y su entorno. El primero es un abordaje con potencial preventivo, el segundo es un abordaje para tratamiento de una condición que ya es crónica para ese momento y con un pronóstico complicado.

  Después del periodo inicial en que la búsqueda de la substancia o llevar a cabo la conducta en forma repetida o mantener la relación codependiente, nos proporciona una recompensa en forma de placer o satisfacción, con el tiempo nos lleva a experimentar experiencias negativas, con pérdidas cada vez más dolorosas, pero, aún así, se mantiene la conducta adictiva, hasta hacerla el centro de la vida; nos obligamos a tomar mayores riesgos y a poner en peligro nuestra salud, nuestra seguridad y la de nuestro entorno. 

  No existe una forma lógica de explicar o defender una conducta así, hasta que entendemos que las emociones de la persona están funcionando para reforzar una tendencia destructiva, que se encuentra en la base de toda adicción y que la mantiene en el tiempo. Hacer que el paciente lo comprenda, implica un periodo muy complicado y doloroso para todos los implicados, porque su conducta suele deformarse con soberbia (siempre tienen la razón), reforzarse con racionalizaciones tales como “no me controla, yo la controlo” y las relaciones codependientes con el entorno las mantienen en el tiempo: “debemos comprenderlo, está pasando por un periodo difícil, ya cambiará”.

  Entiendo que he sintetizado en unos cuántos párrafos un tema largo y complejo, pero ese es el espíritu de este tipo de comunicación, ojalá haya despertado una reflexión en sus propias experiencias o en las de personas cercanas, recordando que siempre será mejor identificar y mencionar la necesidad de ayuda en etapas tempranas para este tipo de problemas.

  

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